Mitos falsos sobre los tatuajes

Alrededor del mundo del tatuaje hay muchísimos mitos que si bien en ocasiones pueden tener parte de razón, en otras no tienen fundamento ninguno. Queremos hablar sobre estas ideas falsas porque suelen asociar a este arte muchos conceptos negativos como falta de higiene, dolor y complicaciones que nada tienen que ver con esta profesión.
Como creemos que hay muchos mitos por desterrar, dividiremos esta entrada en dos partes para poder extendernos como corresponde y poner un poco de verdad en todo lo que tiene que ver con los tatuajes.

Los tatuajes duelen mucho.

Esta afirmación es demasiado compleja como para que sea verdad. El dolor es algo muy personal, ya que hay quien no soporta que le hagan un análisis de sangre y otras personas pueden estar tatuándose en la palma de la mano sin apenas pestañear. Según nuestro umbral de dolor, lo sensible que sea nuestra piel, si la zona a tatuar es un poco ‘huesuda’, si estamos más o menos relajados, la habilidad del propio artista y la complejidad del tatuaje, podemos sentir más dolor o menos. Pero insistimos, depende mucho de la persona. Si fuera tan insoportable, no veríamos tanta tinta en tantos cuerpos, ¿no os parece? Más adelante haremos una entrada sobre las zonas más complicadas y dolorosas de tatuar.

Tatuarse es peligroso por la falta de higiene.

Lo normal y ya muy generalizado es que los estudios de tatuajes cuenten con sus permisos sanitarios, con un personal profesional cualificado, con material esterilizado y limpio y con unas condiciones higiénicas magníficas. Pero no podemos generalizar. Seguro que aún hay estudios de tatuaje que no deberían llamarse así porque quienes están al cargo no respetan a sus clientes y trabajan de cualquier forma, poniendo en peligro su salud.
Pero son los menos y están desapareciendo, algo que nos alegra. Tatuarse es algo seguro y puedes confiar en tu tatuador porque además puede demostrarte su profesionalidad y sus conocimientos cuando lo necesites. Asegúrate de que cuando eliges un estudio, es así.

Tatuarse es muy caro.

Dependiendo de la pieza que quieras, su tamaño y complejidad, las horas que necesite y la pericia necesaria del propio tatuador, por supuesto que tiene un precio elevado, pero ello no lo hace caro. ¿Cuánto crees que debes pagar por una espalda completa, con un arte complejísimo, que se tarda una decena de sesiones en completar? Si lo vas a tener contigo durante unos años, debes invertir en un buen tatuador. Pero si quieres una pieza sencilla y pequeña, no pagarás mucho.

Si te tatúas, ya no puedes donar sangre

Esto en parte es cierto, pero no de forma tan categórica. Una vez tienes tu tatuaje hecho, la legislación española dice que tienes que esperar al menos cuatro meses para poder donar. La razón es bien sencilla, es una medida de prevención sanitaria por haber estado en riesgo de haber sido contagiado de alguna enfermedad que o bien no se ha manifestado todavía o bien no ha aparecido en unos análisis, lo mismo nos pasaría si hubiésemos sufrido cualquier operación que conlleve una cirugía, visitas al dentista, etc…
En el siguiente post continuaremos hablando de otros mitos alrededor del tatuaje que tenemos ganas de desterrar o desmontar.

0 1.49 K